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El Hantavirus ha sido tendencia las últimas semanas y no por una buena razón; tras las noticias acerca de los contagios que ha habido por todo el mundo, la gente comenzó a espantarse y a tener muchas preguntas sobre este virus: ¿Qué tan mortal es? ¿Cómo se transmite? ¿Qué animal lo porta? A continuación te resolveremos una de estas dudas.
El Oligoryzomys longicaudatus, conocido popularmente como ratón colilargo, es un pequeño roedor silvestre que ha sido identificado como el principal portador del virus Andes, una de las variantes del Hantavirus en Sudamérica. Aunque su nombre ha ganado notoriedad por recientes reportes de contagios en la región, especialistas aclaran que esta especie no vive en México, por lo que no representa un riesgo directo para la población del país.
Este roedor se caracteriza por su tamaño reducido y por una cola notablemente más larga que su cuerpo, una de sus principales características físicas. Su pelaje suele variar entre tonos cafés y grisáceos, lo que le permite camuflarse con facilidad en su entorno natural. A diferencia de los ratones urbanos que suelen encontrarse en viviendas, el ratón colilargo habita en ecosistemas silvestres, principalmente en zonas boscosas, montañosas y áreas rurales del sur de Chile y Argentina. Se le puede encontrar en regiones cercanas a la cordillera de los Andes y en sectores de la Patagonia, donde las bajas temperaturas y la vegetación abundante favorecen su desarrollo.
El animal no transmite el virus mediante un ataque directo en la mayoría de los casos. La infección en humanos ocurre cuando las personas entran en contacto con espacios donde el roedor dejó restos de orina, saliva o excremento. Al mover objetos almacenados, barrer o limpiar lugares cerrados sin ventilación, estos residuos pueden secarse y convertirse en partículas microscópicas que quedan suspendidas en el aire. Al respirarlas, el virus puede ingresar al organismo y provocar la enfermedad.
El mayor riesgo suele presentarse en cabañas, graneros, bodegas o construcciones rurales que han permanecido cerradas durante varios días o semanas. En estos lugares, la presencia del ratón colilargo puede pasar desapercibida, pero sus desechos siguen siendo una fuente de contagio. Por ello, en países como Chile y Argentina se recomienda ventilar los espacios antes de limpiarlos y utilizar protección como guantes y cubrebocas.
En México, sin embargo, no existe presencia natural del Oligoryzomys longicaudatus. Su distribución está limitada al extremo sur del continente americano, por lo que este roedor no forma parte de la fauna mexicana. Aunque en el país pueden existir otros roedores asociados a distintas enfermedades, el ratón colilargo y la cepa del virus Andes relacionada con él no circulan en territorio nacional.












